Escribo porque no me puedo tragar las palabras y a veces son demasiado pesadas para el viento.

domingo, 28 de diciembre de 2014

¿Título incómodo?



Él, que pasó horas y horas escribiendo tu canción favorita, buscando los acordes perfectos y ese nombre que identificara a ambos. También el que estuvo meses y quien sabe si años escribiendo el guión de esa película que viste en el fin de semana y que no puedes sacar de tu cabeza, ella, que estuvo cada noche memorizando las líneas para encarnar ese personaje que te sacó las lagrimas al final de la serie. El señor que pintó el cuadro que a tu mamá le encanta y lo ha puesto en una de las paredes de la sala de tu casa. Los chicos del grupo de teatro de la ciudad, que ensayan, sudan y vuelven a ensayar sólo para demostrar que en la juventud hay algo más que puro tigueraje. Y no hay que olvidar a todos los que dedicaron su tiempo a escribir ese libro que leemos, a los maestros de los instrumentos, a los que hablan con los pies y otros tantos más. Hago teatro y no me puedo sentir más orgullosa de ello. 
Artista... una palabra que ha ido perdiendo sentido con el tiempo, ya que según algunas mentes un artista no es más que un muerto de hambre. *Esto se queda aquí* Pero si para tí las personas que hacen tu miserable vida un poco mas amena son muertos de hambre, pues, cul. 

El nombre del blog surgió del vídeo de Elio Gonzalez en el que básicamente da una premisa de lo que sería un mundo sin artistas, honestamente me encantó la idea de ponerle así y así se queda. Ninguna opinión de mi parte será planteada sobre el tema, a ver el vídeo, luego pregúntense...

¿Sería igual el mundo sin los artistas?




¡Hasta otra vez!