Escribo porque no me puedo tragar las palabras y a veces son demasiado pesadas para el viento.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Deseo divino.

Te me antojas como café cada mañana
Ansío rozar tus labios con los míos mientras vuelan melodías en nuestra cama. 

Quiero tus abrazos a todas horas y sin importar por qué, porque te me antojas los domingos, con poca ropa y con muchas risas y sonrisas... Quiero tu mano izquierda con mi derecha fundidas entre amaneceres y atardeceres, tu ojos también... Que se pierdan en los míos y sólo en ellos, saliendo yo en su búsqueda con mis labios, entrando ambos en la mística sensación de nuestras almas volviéndose una sola. 

Atracción desconocida a distancia.


Su pelo en espiral era algo parecido a aquello que su personalidad causaba en mi imaginacion
tan necesitado deseo de tener cerca, tal diosa que dominaba mis sentidos con el simple hecho 
de sentirse propia de si y sus gustos, dejandome boquiabierto y con los brazos de igual forma
esperando a recibir aquel abrazo que su forma de ser me brindaria, haciendome sentir comodo en
su terreno sea cual sea, pero me detuve a pensar que Dios hace de todo menos cosas perfectas
y que su imperfeccion se convertia en un impedimento llamado distancia, que en cifras son mas
de cien kilometros impidiendonos volvernos uno solo, ella en su locura y yo en la mia, que de
ser posible, seria ella misma.

-Kevin Ross.